Las claves de un despacho corporativo

expositores-metacrilato.es fotonueva 4

Aunque pueda parecer algo que carece de todo sentido, cuando una empresa ofrece una buena imagen de cara al exterior esta gana muchos enteros en todo lo que tiene que ver con las ventas. Y es que hoy se sabe, y así lo expresan numerosos estudios de marketing que si una empresa, sin importar el tamaño de ésta, ofrece una imagen seria, solvente y profesional, tendrá un gran terreno recorrido sobre la competencia. De ahí la importancia de saber recibir a un cliente en unas condiciones óptimas en uno de esos despachos que podemos denominar como corporativos dentro de una compañía.

Una vez que ya tenemos un emplazamiento para albergar esa sala corporativa, lo primero que tenemos que hacer es tener a nuestra disposición todo tipo de recursos para poder hablar con el cliente de forma cerca, clara y concisa. Qué duda caber que una mesa de unas dimensiones considerables, varias sillas y un proyector junto con una pizarra son imprescindibles. Esto es así porque de ese modo vamos a poder tanto hablar con ese cliente que queremos captar así como explicarle algunos detalles que pueden llegar a ser muy importantes para la cristalización del negocio.

Por otro lado la iluminación es de vital importancia. No está demostrado, ni mucho menos, que una iluminación deficiente pueda echar por tierra un acuerdo pero de lo que no hay duda es de que si ofrecemos un entorno bueno para las negociaciones todo será mucho más sencillo. Y claro está la iluminación es fundamental para llevar a cabo este tipo de tareas. ¿Te imaginas tener que convencer a un cliente sobre una inversión de cientos de miles de euros en un entorno lúgubre? La verdad es que no hace falta ser un experto para darse cuenta de que no es la mejor opción desde ningún punto de vista.

Para terminar no hay que olvidarse de todo lo que puede ser accesorio. Un buen expositor de mesa se hace básico. No solo porque ahí podemos dejar algunas tarjetas de visita sino porque puede ser el lugar ideal para dejar información complementaria para el cliente. Una manera atractiva de presentar todo sin problemas. Además, lo mejor de todo es que este tipo de accesorios no cuestan mucho dinero y por ello no dejan de ser importantes. Y es que, como ya hemos dicho, la imagen se construye a partir de un todo y por lo tanto los detalles son los que van a marcar la diferencia entre una venta y un trato frustrado.