La mejor opcion para tu mudanza

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Ahora mientras escribo hace frío fuera, justo delante de mi ordenador tengo una ventana y puedo ver como las pocas hojas que quedan en los árboles se mueven, hace viento con el calor que yo tengo en la habitación hacen que se empañen los cristales, y claro me ha venido a la mente justo el día en que llegué a vivir aquí, ya que el día era prácticamente el mismo, muy frío y nublado. En Barcelona suele hacer también mucho frío, por entonces vivíamos allí, y claro la época de la mudanza fue la misma, eran buenos tiempos para nosotros, los niños eran felices iban muy bien en el cole, y la verdad que nuestra vida familiar podría decirse que iba viento en popa. Si alguna vez habéis visitado Barcelona sabréis que se trata de una ciudad preciosa que atrapa y en la que puedes encontrar un montón de cosas, pero claro como bien dice el refrán nunca llueve a gusto de todos y lleva toda la razón.

Cuando ya piensas que tus cimientos están asentados en un sitio y no esperas moverte más llega el listo de tu jefe y le dice a tu marido que os tenéis que mudar así como un jarro de agua fría que te cae sin más. Claro los niños no lo entienden, tú tampoco, de momento te ves atrapada en un callejón sin salida y ves que lo que se ha forjado en un tiempo ahora de momento se derrumba, mucha gente ni siquiera lo entendía pensaba  que era una exagerada sin darse cuenta que una mudanza en estas circunstancias  la verdad que no es agradable para nadie. Y claro o lo tomas o lo dejas  no tienes otra opción, evidentemente lo coges porque un trabajo no se puede desperdiciar y mucho menos conforme están ahora las cosas.

A sí que nada reunión familiar, lloros, gritos, yo no me quiero ir, en fin quien haya pasado por esta situación lo entenderá, hasta que te vas poco a poco haciendo a la idea, y el hecho de tener que buscar una casa nueva, el trasiego de la mudanza te llega a desconectar y olvidar el mal rato. A sí que nada tenía que buscar mudanzas y guardamuebles barcelona para poder realizar la mudanza y dejar nuestras cosas el tiempo que tardáramos en encontrar un nuevo hogar. Y nada unos años después aquí estamos felices y compartiendo con vosotros mis anécdotas.