Cuatro razones para irse de crucero fluvial Danubio

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El Danubio es la arteria del viejo continente. Desde los bosques germánicos de la Selva Negra hasta las aguas del Mar Negro, el gran río atraviesa diez estados. Es por esta razón que irse de crucero fluvial Danubio es la oportunidad perfecta para descubrir por primera vez el alma auténtica de Europa.

 

Aquí te dejamos cuatro motivos por los cuales debería irte de crucero:

 

 

1  –  Descubrir el estilo baroco de las ciudades Europeas

La confluencia de tres ríos en Passau, hacen que Alemania sea una parada indispensable durante tu ruta navegación en el Danubio. Los ríos Inn y Ilz más pequeños enmarcan la ciudad alemana, famosa por sus minas de sal y su herencia cristiana muy antigua. Desde el siglo XIII fueron precisamente los obispos del Sacro Imperio Romano Germánico quienes enriquecieron el centro histórico de las arquitecturas barrocas con una impronta italiana.

 

 

2 Vivir el dinamismo de Linz

Colinas, bosques, casas de colores e iglesias con campanarios: los paisajes de Linz son de postal, pero su belleza se ve afectada en una ciudad que tiene un alma industrial y energética. Su posición estratégica entre ambas orillas del gran río la convirtieron en el centro de la producción de acero en la Segunda Guerra Mundial y desde entonces sigue siendo un lugar muy productivo e industrial.

 

3 – Admirar la abadía de Melk

Navegando a lo largo del Danubio es posible buscar destellos, luces en el horizonte, puntos de referencia. Melk es quizás un ejercicio superfluo, porque la belleza y la grandeza de la abadía benedictina que domina la ciudad se imponen en el río. Es una parada obligada, si decides irte de Crucero por el Danubio. El antiguo pueblo de Melk está dominado por el Stift Melk, el colosal edificio benedictino que se sitúa en la punta rocosa de la ciudad a 60 metros de altura.

 

La construcción de los monjes representa uno de los testimonios más importantes del barroco europeo. Aquellos que lo alcancen no solo tendrán la posibilidad de ver bellezas artísticas y manuscritos preciosos (alrededor de 90 mil), sino también una espléndida vista de la ciudad y el valle del Danubio.

 

 

4 – Caminar por Durnestein

Los barcos turísticos y los barcos privados corren despacio, lo más despacio posible para no perderse ni siquiera un rincón de la deslumbrante belleza de este tramo del Danubio. Con el crucero fluvial Danubio pasarás por Sankt Pölten, Wachau y Nibellungengau, antes de dirigirte al sur hacia las regiones alpinas altas. De hecho, las aldeas bien cuidadas han llevado a la región de Wachau a la lista de paisajes culturales protegidos por la UNESCO.

 

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